Resumen
Japón oscila entre el pasado y el futuro sin apegarse jamás al presente. Hay rumores descabellados sobre los peligros de la modernidad, pero es mejor viajar a Japón sin ideas preconcebidas, ya que es sin duda el único país tecnológicamente avanzado del mundo que ha permanecido aislado durante casi tres siglos.
En el País del Sol Naciente, los opuestos, lejos de oponerse, coexisten en armonía.
Y si el viajero, intrigado y curioso por un Japón fuera de los caminos trillados, pudiese imitar a Nicolás Bouvier recorriendo el país silbando, descubriría un arte de vivir todavía imbuido de los grandes ritmos solares y de los mitos sensibles.